Madrid, 13 de febrero de 2026.— España continúa bajo el impacto de un nuevo episodio de inestabilidad meteorológica que ha obligado a activar avisos en buena parte del país. Las intensas lluvias, el viento y el fuerte oleaje han provocado incidencias en infraestructuras, cortes puntuales de tráfico y daños significativos en el sector agrícola.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) mantiene activos avisos de nivel naranja y amarillo en varias comunidades autónomas por precipitaciones persistentes y rachas de viento que han superado los 80 kilómetros por hora en algunos puntos. En zonas del litoral mediterráneo y del norte peninsular, el temporal marítimo ha complicado la actividad portuaria y pesquera.
Incidencias y medidas preventivas
En distintas provincias se han registrado anegamientos en calles, caída de árboles y desprendimientos. Los servicios de emergencia han intervenido en decenas de avisos relacionados con acumulaciones de agua y daños en mobiliario urbano. Algunos municipios han suspendido actividades escolares y deportivas como medida preventiva ante el riesgo de inundaciones.
Las autoridades recomiendan evitar desplazamientos innecesarios en áreas afectadas y extremar la precaución en carreteras secundarias y zonas próximas a cauces fluviales.
Golpe al campo
El sector agrario es uno de los más perjudicados por el paso continuado de borrascas desde finales de diciembre. Las primeras estimaciones apuntan a que cerca de 40.000 hectáreas de cultivo podrían haber sufrido daños, especialmente en explotaciones de cítricos, fresas, hortalizas y olivar.
Las lluvias persistentes han provocado encharcamientos, caída de fruta y dificultades para la recolección, mientras que el viento ha afectado a invernaderos y estructuras agrícolas. Las organizaciones agrarias advierten de que el alcance real de los daños no podrá evaluarse con precisión hasta que remita el temporal y los técnicos accedan a todas las parcelas.
El sistema de seguros agrarios ya ha comenzado a tramitar partes de siniestro, con miles de hectáreas notificadas en distintas comunidades, entre ellas Andalucía y la Comunidad Valenciana.
Previsión para los próximos días
Según la AEMET, la inestabilidad tenderá a remitir progresivamente durante el fin de semana, aunque no se descartan nuevas precipitaciones en el norte peninsular. El descenso de la intensidad de las lluvias permitirá evaluar con mayor detalle el impacto económico del temporal.
Mientras tanto, España permanece atenta a la evolución de las borrascas atlánticas en un invierno marcado por episodios meteorológicos intensos y recurrentes que están poniendo a prueba tanto a las infraestructuras como al sector primario.